Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

En Somalia, el cambio climático plantea importantes desafíos para el sector educativo, incluyendo sequías recurrentes, inundaciones, temperaturas extremas y desplazamientos. Estas perturbaciones dificultan el aprendizaje de los niños, dañan la infraestructura escolar, aumentan el absentismo y ejercen una presión adicional sobre las familias y las comunidades. Abordar estos problemas requiere una sólida colaboración intersectorial, ya que el sector educativo por sí solo no puede gestionar eficazmente los riesgos climáticos. Abdallah Kulmiye, del Ministerio de Educación, Cultura y Educación Superior (MoECHE), enfatizó que la acción coordinada entre los ministerios de educación, medio ambiente, gestión de desastres, agua, salud y las autoridades locales es fundamental para construir un sistema educativo resiliente y adaptado al clima.

En Somalia, las escuelas desempeñan un papel fundamental como instituciones comunitarias que apoyan la resiliencia climática. Las escuelas resilientes al clima pueden proporcionar agua potable y saneamiento, brindar apoyo en la preparación y respuesta ante emergencias y mantener el aprendizaje durante las interrupciones. También pueden incorporar la educación sobre el cambio climático en los planes de estudio y capacitar a los docentes para promover la resiliencia climática, la reducción del riesgo de desastres y las prácticas sostenibles entre los estudiantes y la comunidad en general, según Abdallah Kulmiye.

Desde una perspectiva ambiental, la adaptación climática efectiva requiere una acción coordinada entre sectores. Abdirizak Mursal, del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático (MoECC), señaló que el MoECC proporciona ciencia climática, evaluaciones de vulnerabilidad, experiencia en adaptación y orientación política. Mientras tanto, el Ministerio de Educación garantiza que este conocimiento llegue a las escuelas, los docentes y las comunidades. Esta colaboración tiene como objetivo fomentar la conciencia climática y la resiliencia entre los niños y jóvenes, haciendo de la educación un pilar fundamental de la adaptación al cambio climático.

Esta asociación marca un paso significativo hacia el fortalecimiento de la capacidad de Somalia para adaptarse a los desafíos climáticos al incorporar la adaptación climática en la educación y garantizar que las escuelas, los estudiantes y las comunidades estén mejor preparados para los impactos climáticos, según Abdirizak Mursal.