Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
En agosto de 1972, Dave Wottle luchó contra una tendinitis crónica en la rodilla izquierda, lo que dificultó su entrenamiento durante tres semanas antes de los Juegos Olímpicos de Múnich. Esta lesión lo obligó a retirarse de los 3000 metros en una competición preolímpica en Oslo, y consideró seriamente abandonar la prueba de 1500 metros. Wottle expresó angustia psicológica por los entrenamientos perdidos y dudó de sus posibilidades olímpicas a menos que pudiera volver a competir y entrenar antes de los Juegos. Se sentía fuera de forma y no pudo corregirlo en ese momento.
Tan solo un mes antes, en las pruebas de clasificación olímpicas de EE. UU., Wottle había sorprendido a muchos al igualar el récord mundial de los 800 metros con un tiempo de 1:44.3. A pesar de considerar los 800 metros como una prueba secundaria y usarla como preparación para los 1500 metros, superó a corredores de renombre como Jim Ryun en un final dramático, igualando el récord mundial que ostentaban Peter Snell y Ralph Doubell. Este logro inesperado se convirtió en un punto culminante de cara a los Juegos Olímpicos.