Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Con la edad, las mutaciones del ADN en las células madre sanguíneas pueden provocar hematopoyesis clonal, un proceso que aumenta la inflamación y la aterosclerosis, elevando así el riesgo cardiovascular. Los investigadores estudiaron cómo el ejercicio y el sueño influyen en esta afección tanto en humanos como en ratones.
El análisis de datos de más de 90 000 participantes del Biobanco del Reino Unido y del programa All of Us de los NIH reveló que quienes realizaban actividad física de intensidad moderada a vigorosa tenían menos probabilidades de presentar hematopoyesis clonal asociada a mutaciones comunes en tres genes. El ejercicio no se asoció con mutaciones en el gen DNMT3A.
Los experimentos con ratones que presentaban mutaciones en Jak2, Tet2, Trp53 y Dnmt3 revelaron que la falta de sueño aumentaba la acumulación de mutaciones en los mutantes de Jak2 y Tet2, mientras que el ejercicio reducía dicha acumulación. Ni el sueño ni el ejercicio tuvieron un efecto significativo en la acumulación de mutaciones relacionadas con Dnmt3a.
La acumulación de placa en las arterias aumentó con la falta de sueño y mejoró con el ejercicio en ratones con ciertas mutaciones, pero no en aquellos con mutaciones en el gen Dnmt3a. Los resultados sugieren que los efectos de las intervenciones en el estilo de vida dependen de la mutación específica en la hematopoyesis clonal.
Este estudio, financiado por los NIH, se publicó en la revista Nature el 10 de junio de 2026.
__CITACIÓN_0_1__