Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

El 17 de mayo de 2026, el Director General (DG) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó que la epidemia de la enfermedad del Ébola causada por el virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII), pero no cumple los criterios de emergencia pandémica según el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) (2005).

Tras esta determinación, la DG convocó la primera reunión del Comité de Emergencia del RSI el 19 de mayo de 2026, que coincidió con la evaluación del evento como una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII), pero no como una emergencia pandémica. El Comité tomó nota de los desafíos operativos en los países afectados y enfatizó que las respuestas deben considerar factores contextuales clave para mejorar el éxito.

Al 22 de mayo de 2026, la Secretaría de la OMS evaluó el riesgo epidémico como "muy alto" para la RDC y "alto" para Uganda. Las situaciones epidemiológicas difieren en magnitud entre los dos Estados Partes.

La Dirección General emitió recomendaciones temporales para que todos los Estados Partes respondan y se preparen para la Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII), respetando la dignidad, los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas, tal como se establece en el artículo 3 del RSI. Estas recomendaciones están adaptadas a los riesgos específicos para la salud pública que enfrentan los diferentes grupos de Estados Partes.

La OMS seguirá actualizando la guía técnica provisional sobre la epidemia para reflejar la evolución de la evidencia científica, los cambios en la situación y las evaluaciones de riesgos.