Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
El presidente Donald J. Trump reflexionó sobre la vida y el legado del senador Lindsey Graham tras su repentino fallecimiento. Trump describió a Graham como un amigo cercano y elogió su instinto político, su valentía y su dedicación a la nación. Calificó la pérdida como algo profundamente personal, diciendo que Graham era como un miembro de la familia y que su partida fue difícil de aceptar. Trump recordó su última conversación con Graham y expresó su profunda tristeza, señalando que creía que Graham se encontraba bien tras una llamada reciente.
Trump destacó la apasionada defensa de Graham a Brett Kavanaugh como uno de sus mejores momentos en el Senado, calificándolo como un momento cumbre en la historia del Senado. Comentó que el apoyo sincero de Graham desempeñó un papel crucial en esa situación, describiendo a Kavanaugh como una persona fuerte que fue tratada injustamente por los demócratas.
Además, Trump elogió las habilidades políticas de Graham, destacando su capacidad para llevarse bien con todos a pesar de su carácter duro. Lo calificó como un gran político nato, enfatizando que muchas personas no se daban cuenta de lo hábil que era.
Reflexionando sobre el legado más amplio de Graham, Trump dijo que la verdadera pérdida fue para Estados Unidos, que ha perdido a una gran persona que era amable, inteligente y dedicada a su trabajo y a su país. Trump calificó a Graham como un gran hombre y político cuya vida estuvo dedicada al servicio.