Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

El Presidente y la Primera Dama extienden sus saludos a los cristianos de todo el país y del mundo que celebran Pentecostés, fecha que conmemora el día en que el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles en Jerusalén, 50 días después de la Pascua. Este acontecimiento les dio la capacidad de compartir el mensaje de Dios a nivel mundial, cumpliendo así la promesa de Cristo. Pentecostés marca el nacimiento de la Iglesia de Cristo y sigue al llamado de San Pedro al arrepentimiento y al bautismo, que llevó a miles de personas a abrazar el cristianismo.

La declaración destaca Pentecostés como un momento fundamental que impulsa el mensaje de salvación y vida eterna a través de las generaciones y permite la difusión generalizada del Evangelio. El Presidente subraya que este día es un tiempo para reafirmar la fe en Jesucristo, la esperanza en su poder salvador y el compromiso de seguir su voluntad como nación unida bajo Dios.

Durante la celebración de los 250 años de la independencia estadounidense, el Presidente ora para que el Espíritu Santo siga inspirándolo y le brinde sabiduría, coraje y esperanza para guiar el futuro de la nación.