Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

El 10 de mayo de 1775, milicianos estadounidenses de los Green Mountain Boys lanzaron un ataque sorpresa contra Fort Ticonderoga, un puesto de avanzada británico en la colonia de Nueva York. Su misión era tomar el fuerte, que controlaba una vía fluvial vital y albergaba un gran arsenal de artillería y cañones. El ataque, liderado por Ethan Allen y Benedict Arnold, tuvo éxito sin disparar un solo tiro, ya que los soldados británicos fueron tomados por sorpresa y se rindieron con mínima resistencia. Este acontecimiento marcó la primera gran victoria ofensiva de la Guerra de Independencia de Estados Unidos.

La captura del Fuerte Ticonderoga resultó estratégicamente significativa. La artillería obtenida permitió a las fuerzas coloniales reforzar su potencia de fuego en los alrededores de Boston. El coronel Henry Knox transportó los cañones a través de un terreno difícil hasta Boston en enero de 1776, facilitando así que el Ejército Continental obligara a los británicos a retirarse y consolidara Nueva Inglaterra como un bastión estadounidense.

Esta victoria marcó un punto de inflexión crucial, demostrando el coraje y la determinación de los patriotas. En el aniversario de la captura, Estados Unidos rinde homenaje a quienes contribuyeron a este revés decisivo para las fuerzas británicas. El evento se celebra como símbolo del espíritu que impulsó la independencia estadounidense y como recordatorio de la importancia de preservar las libertades conquistadas por estos pioneros revolucionarios.