Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

La República Centroafricana (RCA) ha sufrido repetidos conflictos desde 2013, cuando los rebeldes Seleka tomaron el poder, lo que provocó la formación de milicias anti-Balaka. En Batangafo, otrora conocida por su diversidad, el miedo y el desplazamiento se han vuelto habituales.

Nina Mireille Yankinon, originaria de Batangafo, describió cómo la violencia de 2013 afectó profundamente su vida. Obligada a huir a Camerún con su familia, estos acontecimientos la inspiraron a dedicarse a la construcción de la paz y a la protección de los grupos vulnerables, incluidas las mujeres y los niños.

Tras regresar a la República Centroafricana, Nina fundó Londo E Lekere (ILEL), con el apoyo de la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas (UNAOC). Esta ONG lidera iniciativas centradas en la consolidación de la paz y el empoderamiento de las mujeres para que asuman roles de liderazgo.

Dadas las tensiones étnicas y religiosas, especialmente entre musulmanes y cristianos, fomentar el diálogo sigue siendo difícil. Nina señaló que las desigualdades generacionales y de género a menudo marginan a los jóvenes y a las mujeres de las decisiones comunitarias. Para abordar esta situación, ILEL crea foros inclusivos como programas de radio, campañas de sensibilización en escuelas, conferencias y debates para promover a las mujeres como líderes de paz.

Nina, una mujer joven que trabaja en lo que ella describe como un contexto patriarcal, se enfrenta a la resistencia de los ancianos y los líderes tradicionales, quienes en ocasiones cuestionan su autoridad para liderar iniciativas intercomunitarias.