Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Entre abril y junio de 2026, las mujeres afganas sufrieron repetidas violaciones de derechos humanos, incluyendo arrestos por peinados y por no usar el hiyab, según un informe de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA). Al menos 30 mujeres fueron arrestadas en Herat a principios de junio por usar lo que se consideraba un "hiyab inapropiado". El Ministerio de Asuntos Religiosos y del Hajj de los talibanes exigía que el hiyab cubriera todo el cuerpo excepto los ojos, que fuera suelto, grueso y sin adornos ni fragancias.
Decretos adicionales exigían que las mujeres estuvieran acompañadas por un tutor masculino, o mahram, para entrar en tiendas y clínicas, incluidas las que venden cosméticos en Kandahar. En un incidente ocurrido en la provincia de Logar, una mujer recibió una advertencia verbal por comprar sin un mahram, mientras que el tendero fue abofeteado y detenido brevemente antes de que la intervención de la comunidad lograra su liberación.
Un nuevo Código de Separación Judicial de Cónyuges, publicado en abril de 2026, restringe la capacidad de las mujeres para contraer matrimonio o divorciarse sin el permiso de su tutor legal, lo que, según se informa, facilita el matrimonio infantil y crea graves obstáculos para la separación. Desde septiembre de 2025, las mujeres tienen prohibido el acceso a todas las instalaciones de las Naciones Unidas en todo el país, lo que supone casi diez meses de exclusión.
Las restricciones educativas persisten: ninguna mujer ni niña participó en los exámenes de ingreso a las universidades públicas en mayo y junio de 2026, mientras que lo hicieron aproximadamente 120 000 estudiantes varones. Además, las mujeres y las niñas siguen excluidas de la educación superior tras un decreto de 2022.