Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Un convoy de ayuda operado por la Fundación John Dau fue atacado mientras transportaba personal humanitario que regresaba de un ejercicio de capacitación en Sudán del Sur. El incidente ocurrió el lunes en la ruta entre Payuel Payam y Pajut, en el condado de Duk, y causó la muerte de civiles y heridas a otras cuatro personas. El Coordinador Humanitario de las Naciones Unidas, Ramanathan Balakrishnan, condenó el ataque y pidió una investigación pronta e imparcial y justicia para los responsables. Esta violencia eleva a 29 el número de trabajadores y contratistas humanitarios muertos en Sudán del Sur este año, lo que pone de manifiesto los crecientes peligros en la entrega de ayuda. El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, calificó el ataque de inaceptable e instó a que se rindan cuentas. La misión de mantenimiento de la paz de la ONU, UNMISS, ha advertido sobre la escalada de violencia en Sudán del Sur, con más de 760 civiles muertos entre enero y marzo —un aumento del 89 por ciento con respecto al trimestre anterior— y un fuerte incremento de la violencia sexual relacionada con el conflicto. La jefa de la UNMISS, Anita Kiki Gbeho, hizo un llamamiento a todas las partes para que respeten las obligaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos.

Mientras tanto, el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) plantea amenazas significativas para los medios de subsistencia y la estabilidad económica. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estima que el brote podría empujar a casi un millón de personas más a la pobreza, poner en riesgo 300 000 empleos y costar a las economías africanas hasta 3600 millones de dólares si la crisis se extiende. El Representante Residente del PNUD, Damien Mama, señaló la pérdida de empleos, la ralentización de los mercados y las crecientes presiones sobre las familias, lo que podría llevar a algunos a romper la cuarentena, aumentando los riesgos de transmisión. Se han reportado más de 1400 casos confirmados y 350 muertes por el virus del Ébola Bundibugyo en la RDC y Uganda, principalmente en la provincia de Ituri, una zona clave para el comercio transfronterizo. El portavoz de la ONU destacó que las mujeres soportan de manera desproporcionada los impactos económicos y sanitarios del brote.