Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

En la región de Járkov, cerca de la frontera con Rusia, se ha reparado la infraestructura escolar, lo que ha permitido que más de 15.000 niños regresen a las aulas. La agencia de infraestructura de la ONU, UNOPS, financiada por la Unión Europea, reforzó los edificios y habilitó un sótano como refugio y galería, demostrando la resiliencia de la comunidad.

El profesor Yurii Tkalenko, participante en un programa de formación alineado con la reforma de la Nueva Escuela Ucraniana, destaca un currículo centrado en la adaptación a las necesidades de los niños. Esta iniciativa está liderada por la UNESCO, financiada por la Alianza Mundial para la Educación, en colaboración con el Ministerio de Educación de Ucrania.

En la región de Donetsk, madres como Anastasiia dieron a luz en salas de maternidad protegidas en Kharkiv. Con el apoyo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la UE, las unidades de maternidad de primera línea continúan brindando atención médica esencial a pesar del conflicto en curso.

La Escuela de Niñeras de la Organización Internacional del Trabajo ha capacitado a 80 mujeres para el cuidado de niños de hasta tres años. Casi la mitad ha conseguido empleos más estables, dejando atrás trabajos informales. Gracias al proyecto She Drives de ONU Mujeres, mujeres como Oksana se han capacitado para nuevos roles, como conducir autobuses urbanos, desafiando los roles de género tradicionales en ciudades como Kryvyi Rih.

En Zaporiyia, la directora del hospital, Hanna Makarenkova, lidera un equipo que atiende a más de 25.000 pacientes con lesiones por explosiones y evacuados de Mariúpol desde que se intensificó el conflicto. A pesar de dificultades como los bombardeos y los apagones, los profesionales médicos informan de una gran solidaridad y resiliencia entre el personal.