Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Un paciente anciano de diálisis en Gaza viaja en una carreta tirada por burros para recibir tratamiento debido a la infraestructura dañada y la escasez de transporte. El paciente ha requerido sesiones de diálisis tres veces por semana desde enero de 2024, a menudo soportando un sol intenso con pocas opciones para aliviar las molestias, según un informe de las Naciones Unidas.
El nieto del paciente se detiene con frecuencia para reajustar la silla de ruedas en caminos irregulares, lo que hace que el viaje sea físicamente exigente y provoca una necesidad inmediata de oxígeno al llegar al centro de diálisis del Complejo Médico Nasser.
El personal sanitario del centro está sometido a una gran presión debido al creciente número de pacientes y a la escasez de máquinas de diálisis. Los tratamientos duran de tres a cinco horas, y los pacientes se enfrentan a la falta de equipamiento y a altas temperaturas, llegando incluso a tener que traer sus propios ventiladores y bombonas de oxígeno.
La Organización Mundial de la Salud informa que el sistema de salud de Gaza está operando a capacidad reducida después del reciente conflicto, con instalaciones dañadas y suministros médicos restringidos que dificultan la atención, especialmente para aquellos que necesitan tratamiento regular para enfermedades crónicas.