Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Los satélites ahora detectan fugas significativas de metano desde el espacio casi en tiempo real, generando alertas en cuestión de días. Desde el lanzamiento en 2023 del Sistema de Alerta y Respuesta al Metano (MARS) del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, se han emitido más de 5000 alertas en 33 países, lo que ha dado lugar a más de 40 reparaciones confirmadas. Por ejemplo, una sola alerta en Argelia permitió reparar una fuga que llevaba décadas presente, con beneficios climáticos equivalentes a retirar medio millón de coches de la circulación cada año. Sin embargo, hasta el momento, solo el 13 % de las alertas han provocado alguna respuesta por parte de los responsables.

El metano es responsable de aproximadamente un tercio del calentamiento global actual y tiene una vida útil atmosférica mucho más corta que el dióxido de carbono. Reducir las emisiones de metano ahora podría generar beneficios climáticos cuantificables en cuestión de años, en lugar de décadas. Si bien el dióxido de carbono es el principal impulsor del calentamiento a largo plazo, el Secretario General de la ONU, António Guterres, destacó la importancia de priorizar la reducción de las emisiones de metano para lograr un alivio más inmediato de la temperatura.

La actividad humana genera más del 60 por ciento de las emisiones de metano, principalmente provenientes de la agricultura, los combustibles fósiles y los residuos. La industria de los combustibles fósiles, en particular, ofrece las oportunidades más rápidas y rentables para reducir las fugas de metano. El programa del PNUMA busca mejorar el apoyo técnico, el acceso a los datos y la capacidad de los países para investigar y remediar las fugas con prontitud. Actualmente, solo 10 países reparan el 80 por ciento de las fugas importantes detectadas; el objetivo es ampliar esta cifra para 2030.

La directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, señaló que, con la monitorización satelital casi en tiempo real, la inacción ante las fugas de metano es una decisión deliberada. Michael Bloomberg, enviado especial de la ONU para la ambición y las soluciones climáticas, enfatizó que existen los datos necesarios para detener las fugas y pidió que se acelere la acción.