Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Los incendios forestales arrasaron 2,2 millones de hectáreas en la Región Europea de la Organización Mundial de la Salud en 2025, un aumento significativo con respecto a los 1,4 millones de hectáreas de 2022. Solo en España y Portugal, el número de incendios forestales se duplicó con creces en comparación con el año anterior. Los incendios cerca de Madrid llevaron al gobierno a declarar el estado de emergencia nacional y evacuar a 10 000 personas. Las autoridades describieron estos incendios como los peores jamás registrados en la zona.

En el sur de Francia, varios incendios forestales han obligado a evacuar a unas 63.000 personas y han destruido aproximadamente 80 viviendas, según las autoridades nacionales. Los daños van más allá de las viviendas, afectando a los medios de subsistencia y ejerciendo una presión considerable sobre los servicios de emergencia y los sistemas sanitarios.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) vincula la intensificación y el aumento de la frecuencia de los incendios forestales con el cambio climático, señalando que el aumento de las temperaturas, la sequía y la urbanización contribuyen a que las temporadas de incendios sean más largas. La OMS subraya que el humo de los incendios forestales puede empeorar las afecciones cardíacas y respiratorias, especialmente en adultos mayores, niños, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas. Las partículas presentes en el humo de los incendios forestales se asocian con enfermedades pulmonares y hepáticas, infecciones oculares, deterioro cognitivo y pérdida de memoria.

Simon Stiell, alto funcionario de la ONU para el cambio climático, destacó la importancia de acelerar la transición a las energías renovables como estrategia fundamental para proteger a la población de los desastres climáticos cada vez más graves, incluidos los incendios forestales. Señaló que la acción proactiva es esencial para la paz y la seguridad mundiales a largo plazo.

La OMS recomienda a las personas en zonas afectadas por incendios forestales que sigan las directrices oficiales, evacuen si es seguro, eviten viajes innecesarios y usen mascarillas protectoras bien ajustadas al aire libre si se exponen al humo. Se insta a los gobiernos a proporcionar alertas meteorológicas oportunas, consejos sanitarios claros, acceso a la atención médica y asistencia especial para las poblaciones en riesgo. La OMS Europa colabora con los países para evaluar los riesgos, prepararse para emergencias y fortalecer la capacidad de respuesta de los servicios e instalaciones sanitarias.