Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Dos jóvenes líderes, ambos exalumnos de Street Child United (SCU), presentaron la Declaración Unida de la Copa Mundial de Niños de la Calle 2026 en las Naciones Unidas, un documento basado en el fútbol y el mensaje de la campaña "Yo soy alguien".

Samantha Richards compartió que el fútbol le brindó amistades, habilidades de liderazgo y una plataforma para hablar sobre salud mental. Se convirtió en la primera de su familia en obtener un título universitario gracias a sus contactos en la Universidad de Santa Clara (SCU). Richards enfatizó el deporte como catalizador para la defensa de la salud mental y animó a hablar abiertamente sobre las dificultades.

Ma. Isabel Hifume, quien creció en el sistema de acogida filipino, afirmó que la SCU le brindó un equipo que liderar, una plataforma para expresar su opinión y oportunidades que incluyeron una beca para estudiar en Estados Unidos y una oferta de doctorado de la Universidad de Oxford. Describió el fútbol como una puerta de entrada a la curiosidad más allá del juego.

La declaración se elaboró ​​fuera del marco de las Naciones Unidas, en Oaxtepec, México, durante la Copa Mundial de Niños de la Calle 2026, en la que compitieron 28 equipos. Los delegados redactaron y aprobaron el texto, haciendo hincapié en cinco prioridades: identidad jurídica, educación, protección contra la violencia, igualdad de género y una participación real en las decisiones que afectan sus vidas.

SCU está afiliada a la iniciativa Fútbol para los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, que utiliza el deporte para impulsar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La presentación de la declaración en Nueva York, poco después de que Richards se dirigiera a la Asamblea General, otorgó visibilidad global a este proceso de base.

Richards reflexionó que estar en el Salón de las Banderas y la Asamblea General de la ONU significaba dar visibilidad a los jóvenes invisibles y mostró cómo el fútbol la ayudó a encontrar su voz.