Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
La agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) informó de una disminución del 3 % en la población mundial de refugiados en 2025, lo que sitúa el total en 41,6 millones, la primera reducción en una década. En 2025, cerca de 5,4 millones de personas huyeron de la violencia y la persecución a través de las fronteras, mientras que 14,7 millones de personas desplazadas —entre ellas 4,4 millones de refugiados y 10,3 millones de desplazados internos— regresaron a sus países o zonas de origen. Se observaron aumentos notables en los retornos en Afganistán, Sudán y Siria, aunque el ACNUR señaló que muchos retornos se produjeron bajo presión y en condiciones precarias.
Casi 46.000 personas apátridas adquirieron la nacionalidad en 24 países en 2025. La mayoría de los refugiados provenían de Afganistán, Sudán del Sur, Sudán, Siria, Ucrania y Venezuela. Entre los principales países de acogida se encontraban Colombia, Alemania y Turquía.
El informe también destacó una fuerte disminución en la llegada de personas reasentadas, que se redujo a más de la mitad con respecto al año anterior, hasta alcanzar las 81.800, lo que amplía la brecha entre las plazas de reasentamiento disponibles y las necesidades. ACNUR hizo hincapié en que el asilo y la protección son esenciales, pero no suficientes.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas, Barham Salih, hizo hincapié en la necesidad de dejar de depender de la ayuda humanitaria, ya que el 70% de los refugiados permanecen desplazados a largo plazo y por debajo del umbral de pobreza. Presentó una iniciativa para reducir a más de la mitad el número de refugiados que dependen de la ayuda durante la próxima década, centrándose en los retornos voluntarios, los visados humanitarios, la reubicación, la educación, la atención médica, los servicios financieros y el acceso al mercado laboral, especialmente en los países de acogida de ingresos bajos y medios.