Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Las Naciones Unidas están ayudando a los países con producción de minerales críticos, trabajando para garantizar que los recursos proporcionen protección ambiental, empleos decentes y beneficios para las comunidades locales, en lugar de servir únicamente a las cadenas de suministro globales. En Argentina, que posee importantes reservas de litio para baterías de vehículos eléctricos y energías renovables, la ONU apoya el diálogo entre gobiernos, empresas, trabajadores y comunidades indígenas para abordar conjuntamente los desafíos ambientales y económicos. La organización también ayuda a las provincias a mejorar la planificación financiera y a impulsar la capacitación, incluyendo esfuerzos para ampliar la participación de las mujeres en el sector.

En la República Democrática del Congo, que produce cerca del 70 por ciento del cobalto mundial —esencial para las baterías recargables y los vehículos eléctricos—, la ONU apoya iniciativas para convertir la riqueza mineral en un desarrollo económico más amplio. Esto incluye fortalecer las políticas públicas, promover una conducta empresarial responsable y ayudar a las empresas locales a participar en las cadenas de suministro emergentes de baterías y vehículos eléctricos.

Indonesia, importante productor de níquel, fundamental para las baterías de vehículos eléctricos, trabaja para agregar valor a nivel nacional en lugar de depender principalmente de las exportaciones de materia prima. La ONU promueve mejores estándares de producción industrial, manufactura más limpia y mayor seguridad y salud ocupacional en la minería. Asimismo, apoya el desarrollo de habilidades verdes para una economía en transición y fomenta la cooperación Sur-Sur para compartir la experiencia de Indonesia en minería sostenible y gestión responsable de los recursos.

Kazajstán se está centrando en fortalecer la gobernanza en su sector de minerales críticos para promover una minería más limpia y responsable, con el apoyo de la ONU para alinear las prácticas locales con los estándares y demandas mundiales.