Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Según el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, las Naciones Unidas han expresado su profunda preocupación por la reanudación de las hostilidades y la escalada del conflicto en Oriente Medio, en particular entre Estados Unidos e Irán. El portavoz subrayó la necesidad de una desescalada inmediata y la protección de la población civil y de infraestructuras esenciales como hospitales y sistemas de abastecimiento de agua. Reiteró que todas las partes deben respetar el derecho internacional humanitario, incluidos los principios de distinción, proporcionalidad y precaución.

El conflicto se reanudó en febrero tras los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán, lo que provocó ataques de represalia por parte de Irán contra los Estados del Golfo y Jordania. Esta escalada continúa a pesar del Memorando de Entendimiento firmado en junio entre Washington y Teherán con el objetivo de poner fin a los combates. La Dra. Hanan Balkhy, Directora Regional de la OMS, informó que las autoridades sanitarias iraníes han documentado al menos 50 muertes de civiles y más de 500 heridos solo este mes, incluyendo mujeres y niños. Se ha informado que infraestructura vital, como una planta desalinizadora de agua, ha sido atacada, lo que agrava los problemas de salud.

Además del conflicto entre Estados Unidos e Irán, la ONU expresó su preocupación por las nuevas amenazas de los rebeldes hutíes en Yemen contra Arabia Saudita y la seguridad de las rutas marítimas del Mar Rojo a lo largo de la costa yemení. El portavoz señaló el riesgo de una escalada regional más amplia y el posible impacto negativo en las operaciones humanitarias, los envíos de la ONU y el comercio y el suministro energético mundiales. Esto se produce en medio de las continuas interrupciones relacionadas con el casi cierre del Estrecho de Ormuz, que ya afecta a la economía mundial.

La ONU sigue instando a todas las partes a que busquen una solución mediante el diálogo y la diplomacia para prevenir mayores daños a la población civil y salvaguardar la estabilidad regional y mundial.