Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
La XI Conferencia de Examen del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) concluyó el viernes en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York sin alcanzar un consenso sobre una declaración final, tras cuatro semanas de negociaciones. El embajador Do Hung Viet, presidente de la conferencia, reconoció la "sincera y significativa participación" de los delegados, pero expresó su decepción por la imposibilidad de llegar a un acuerdo para fortalecer el tratado, que no se ha actualizado en dieciséis años. Advirtió que el actual contexto internacional, marcado por el aumento de las tensiones y los riesgos nucleares, exige medidas urgentes para evitar un mayor deterioro de la eficacia del tratado.
Izumi Nakamitsu, jefa de desarme de la ONU, destacó la interconexión entre las obligaciones de no proliferación y desarme. Instó a los Estados poseedores de armas nucleares a comprometerse con sus responsabilidades de desarme, advirtiendo que los esfuerzos de no proliferación por sí solos son insuficientes para preservar el régimen del tratado.
El fracaso de la conferencia para alcanzar un consenso se produce en medio de la creciente preocupación por la modernización y expansión de los arsenales nucleares a nivel mundial. El embajador Viet expresó su inquietud por la viabilidad a largo plazo del tratado ante la ausencia de resultados sustanciales que impulsen sus objetivos.
El secretario general de la ONU, António Guterres, también lamentó que la conferencia no estuviera a la altura de las expectativas, a pesar de reconocer los sinceros esfuerzos de los Estados participantes, especialmente dadas las apremiantes dificultades que plantean las amenazas nucleares mundiales.