Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Los impactos del cambio climático se intensificaron en toda África en 2025, con fenómenos meteorológicos extremos y eventos relacionados con el clima que afectaron al menos a 13 millones de personas y causaron más de 3.000 muertes, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Las inundaciones representaron más de la mitad de todos los fenómenos meteorológicos extremos registrados, incluidas las graves inundaciones en Nigeria que causaron la muerte de más de 200 personas y las inundaciones en la República Democrática del Congo que provocaron más de 160 fallecimientos. Mientras tanto, la sequía ha agravado las dificultades en algunas zonas de África Oriental.

África se está calentando más rápido que el promedio mundial, con un rápido retroceso de los glaciares y un aumento del nivel del mar que superan las tasas globales desde 1999. La capa de hielo en el monte Kilimanjaro ha disminuido de 11,4 kilómetros cuadrados en 1900 a menos de un kilómetro cuadrado en los últimos años. Los científicos advierten que estos cambios aumentan la frecuencia y la gravedad de los desastres climáticos, reduciendo el margen de tiempo para la preparación y la adaptación.

Ante estas tendencias, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) advierten que un fenómeno meteorológico de El Niño potencialmente intenso, que se prevé alcance su punto máximo a finales de 2026 y principios de 2027, podría desencadenar mayores alteraciones climáticas. Los cambios previstos en las precipitaciones podrían provocar sequías en algunas regiones e inundaciones graves en otras, amenazando las cosechas, el ganado, el suministro de agua y la producción de alimentos en África, Asia, el Pacífico, América Latina y el Caribe.

En respuesta, la FAO y el PMA han lanzado su primer Llamamiento Conjunto para la Acción Anticipatoria, solicitando 202 millones de dólares para ayudar a casi 8,8 millones de personas a prepararse con antelación para los impactos previstos de El Niño. El llamamiento se centra en intervenciones proactivas como la asistencia en efectivo, semillas resistentes a la sequía y las inundaciones, la protección del ganado, los sistemas de almacenamiento de agua y la difusión de mensajes de alerta temprana adaptados a las necesidades de cada población.