Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

El brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) continúa extendiéndose, con 2423 casos confirmados reportados por el gobierno hasta el 19 de julio, incluyendo 967 fallecimientos y 469 recuperaciones. El brote se ha declarado en cinco provincias, y la provincia de Ituri concentra más del 90 por ciento de los casos y el 80 por ciento de las muertes, según el Dr. Thierno Baldé, responsable de gestión de incidentes de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las provincias afectadas se encuentran todas en el este de la República Democrática del Congo, una zona que sufre inestabilidad constante y violencia por parte de grupos armados. Esta inseguridad, sumada a la gran cantidad de personas desplazadas y en constante movimiento, ha contribuido a la propagación de la variante del virus Bundibugyo que causa el brote. Actualmente, no existe ninguna vacuna ni tratamiento aprobado para esta variante.

Los equipos de la OMS están adaptando las estrategias de respuesta a cada provincia afectada. Los esfuerzos se centran en ampliar las prácticas de entierro seguras y dignas, fortalecer los sistemas de derivación y aumentar la capacidad de atención clínica en focos de contagio como Bunia, la capital de Ituri. El Dr. Baldé recalcó que el brote sigue sin controlarse, pero los equipos de respuesta rápida están obteniendo resultados prometedores en localidades como Kisangani, en la provincia de Tshopo, donde no se han detectado casos secundarios; todos los casos allí fueron importados de Ituri.

Las cinco provincias afectadas —Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Alto Uele y Tshopo— se encuentran en regiones con frecuentes episodios de violencia rebelde, lo que dificulta la vigilancia y el control de la enfermedad. La OMS planea ampliar los protocolos de respuesta rápida a nuevas zonas, como Katwa y Butembo, como parte de los esfuerzos para contener el brote a lo largo del río Congo y las regiones aledañas.