Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF), las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) y los grupos aliados controlan cada vez más a las poblaciones afectadas por el conflicto, sometiendo a los civiles a una represión generalizada que afecta a casi todos los aspectos de la vida, según expertos en derechos humanos de la ONU liderados por el Presidente de la Misión, Mohamed Chande Othman.

El desplazamiento entre territorios es peligroso, ya que los civiles son detenidos en puestos de control, encarcelados sin el debido proceso y acusados ​​de apoyar al bando contrario. Según informes, este entorno ha obligado a algunos civiles a demostrar lealtad o alinearse con un bando para garantizar su seguridad, libertad y supervivencia económica, como señaló la experta Joy Ngozi Ezeilo (CITATION_1_1).

La Misión documentó casos en los que las familias sufren extorsión relacionada con arrestos arbitrarios, con demandas de hasta 40 000 dólares por la liberación de sus familiares, una suma inalcanzable para muchos en medio del conflicto, el desplazamiento y el empeoramiento de sus condiciones de vida. Los comerciantes que cruzan las líneas del frente en regiones como El Fasher, El Obeid, Dilling y Kadugli se enfrentan a mayores riesgos de detención y secuestro, lo que perturba aún más las economías locales y el acceso a los alimentos.

Resultan particularmente preocupantes los informes que indican que al menos 70 personas, entre ellas trabajadores humanitarios, fueron arrestadas en El Geneina en mayo de 2026 y siguen desaparecidas. La experta Mona Rishmawi destacó que las desapariciones forzadas de personal humanitario obstaculizan las labores de socorro y aumentan los riesgos para comunidades enteras.

Las malas condiciones en los centros de detención también amenazan vidas y socavan tanto la seguridad de los detenidos como las operaciones humanitarias.