Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Los equipos de búsqueda y rescate en la ciudad de Gaza continúan sus labores tras el derrumbe de un edificio bombardeado, que dejó al menos 20 muertos. Según Ramiz Alakbarov, Coordinador Humanitario de la ONU para el Territorio Palestino Ocupado, el edificio albergaba a unas 100 personas, entre ellas unos 50 niños, en el momento del incidente. Muchas personas permanecen atrapadas bajo los escombros mientras prosiguen las operaciones.

La respuesta humanitaria se movilizó rápidamente: Egipto aportó maquinaria pesada, mientras que los Emiratos Árabes Unidos y Qatar se preparan para enviar suministros de socorro. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) desplegó maquinaria y personal para colaborar en las labores de rescate. El Sr. Alakbarov señaló que las reservas de ayuda disponibles en Gaza se utilizarán para brindar atención médica, alojamiento y otros servicios esenciales a los supervivientes.

El incidente pone de relieve las peligrosas condiciones que afrontan los palestinos desplazados que residen en refugios dañados o inseguros en toda la Franja de Gaza. Ante la proximidad de la temporada de lluvias, los trabajadores humanitarios ayudan a las personas a trasladarse de edificios vulnerables a inundaciones o en mal estado a lugares más seguros. El funcionario de la ONU hizo hincapié en la urgente necesidad de autorizar la entrada de maquinaria pesada, equipos especializados, combustible y artículos no alimentarios como tiendas de campaña y lonas, afirmando que «cada minuto cuenta» para salvar vidas y proteger a las poblaciones vulnerables.