Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Simone Fountain fue incorporada al Salón de la Fama Internacional de la Natación (ISHOF) en 2026 como la única integrante del waterpolo en ser incluida durante la ceremonia celebrada en Fort Lauderdale, EE. UU. Es la tercera atleta australiana de waterpolo en recibir este honor, después de Debbie Watson en 2008 y Bridgette Gusterson en 2017.

El evento fue significativo para Fountain, ya que asistieron varios de sus mentores, entre ellos Leanne Barnes —reconocida la noche anterior por su destacada contribución a las disciplinas acuáticas— y su antiguo entrenador, Ian Trent. Barnes también fue reconocida por su defensa de la inclusión del waterpolo femenino en los Juegos Olímpicos.

Fountain recibió su banda del Salón de la Fama de manos de Felipe Perrone, un cinco veces olímpico recientemente retirado, quien elogió sus logros, especialmente su medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, donde disputó la final con un hombro dislocado. Perrone destacó la posición de Fountain durante una década como una de las mejores jugadoras del mundo.

En su discurso, Fountain recordó su asistencia a su compañera Yvette Higgins a falta de 1,3 segundos para el final del partido contra Estados Unidos, un momento crucial en el primer torneo olímpico de waterpolo femenino. Describió la determinación que esto implicaba, señalando que ella y Higgins siempre eran las últimas en abandonar el entrenamiento, ensayando sus jugadas.