Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Según informes, un importante ataque ruso contra Kiev involucró alrededor de 90 misiles, incluyendo un misil balístico hipersónico, y 60 drones durante siete horas. El ataque dañó decenas de edificios residenciales, varias escuelas, una planta de suministro de agua y un mercado, según las autoridades ucranianas. Se reportaron al menos cuatro muertos y alrededor de 80 heridos. Un residente de 13 años describió la noche como aterradora y expresó su esperanza por la seguridad de sus vecinos y amigos.

Matthias Schmale, alto funcionario de la ONU en Ucrania, calificó el ataque como un acto de violencia implacable que supone enormes riesgos para los civiles, e hizo hincapié en la urgente necesidad de proteger a los no combatientes.

Las oficinas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Kiev también sufrieron daños, y los escombros destrozaron las ventanas del tercer piso del edificio que alberga a varias agencias de la ONU. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró que ningún miembro del personal resultó herido y pidió el cese de los ataques contra instalaciones sanitarias y civiles, reiterando su llamado a un alto el fuego y a la paz.