Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Investigadores de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) han identificado anticuerpos monoclonales poco comunes que podrían ayudar a prevenir o tratar el síndrome alfa-gal (SAG), una afección alérgica provocada por picaduras de garrapatas. El SAG causa reacciones alérgicas a la galactosa-α-1,3-galactosa (alfa-gal), una molécula presente en la carne roja y otros productos de mamíferos. Esta afección está aumentando en prevalencia y actualmente carece de tratamientos específicos más allá de evitar la carne roja, según el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de los NIH.
En experimentos de laboratorio, los anticuerpos recién descubiertos actuaron como un escudo biológico al impedir que los anticuerpos IgE humanos se unieran a los alérgenos alfa-gal. Este bloqueo podría prevenir reacciones alérgicas en personas con AGS. Los investigadores inicialmente buscaron anticuerpos dirigidos contra alfa-gal en parásitos de la malaria, pero descubrieron que estos anticuerpos no se unían fuertemente al parásito. Luego evaluaron si los anticuerpos podían contrarrestar los alérgenos de AGS e identificaron 13 que podían unirse a ellos. Entre estos, dos anticuerpos bloquearon la unión de IgE de muestras de pacientes con AGS, y uno interfirió con la activación de basófilos, una respuesta inmune involucrada en alergias.
Los hallazgos sugieren una posible vía para desarrollar terapias dirigidas antes de que las personas desarrollen el síndrome de Aicardi-Goutières (SAG). Desde 2010, se han notificado aproximadamente 110 000 casos sospechosos en Estados Unidos, aunque la cifra real podría ser mayor debido al infradiagnóstico. El tratamiento actual se centra en evitar los factores desencadenantes, ya que no existen tratamientos ni curas aprobados.