Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
La actividad física es un factor crucial para la salud, y el entorno del vecindario influye enormemente en la cantidad de movimiento que realiza una persona, según la Dra. Abby King, psicóloga clínica y profesora de la Universidad de Stanford. Señala que las calles, las aceras y la proximidad de lugares como cafeterías y tiendas afectan los niveles de actividad diaria.
La transitabilidad se refiere a la facilidad con la que se puede caminar o utilizar otras formas de transporte activo dentro de un área. Los factores que influyen en la transitabilidad incluyen el trazado de las calles, la longitud de las manzanas, las intersecciones y el acceso a parques y comercios. Los servicios como aceras, bancos, alumbrado público y pasos de peatones también son componentes importantes.
Una investigación dirigida por King descubrió que las personas que se mudaron a ciudades más transitables a pie caminaban aproximadamente 1100 pasos adicionales por día, lo que equivale a casi una hora más de actividad física semanal. Este aumento en la actividad física se asocia con un menor riesgo de padecer afecciones como enfermedades cardíacas, diabetes, hipertensión y depresión.
Dado que mudarse a una zona más transitable a pie no es factible para todos, el equipo de King desarrolló la iniciativa “Our Voice”, que utiliza una aplicación sencilla para que los residentes documenten los factores que facilitan y dificultan la movilidad a pie en sus vecindarios. Estos datos pueden compartirse con las autoridades locales para apoyar mejoras específicas para cada comunidad. El programa se ha utilizado en numerosos estados de EE. UU. y en más de 30 países en todo el mundo.
Las mejoras en la accesibilidad peatonal no requieren necesariamente proyectos extensos ni costosos. Cambios graduales, como la instalación de pasos de peatones, la mejora de la iluminación y la creación de espacios verdes, pueden influir significativamente en la facilidad para caminar en una comunidad. Se recomienda que los vecindarios que buscan mejorar la accesibilidad peatonal involucren a grupos comunitarios locales.