Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
La coordinadora humanitaria de la ONU en Ucrania, Bernadette Castel-Hollingsworth, condenó los recientes ataques militares rusos contra zonas civiles de Kiev, que dejaron al menos cinco muertos, entre ellos una niña de 12 años. Los ataques también interrumpieron servicios esenciales como el suministro de agua y el transporte en la capital.
En aproximadamente 24 horas, las fuerzas rusas lanzaron cerca de 800 drones y 56 misiles, incluyendo varios misiles balísticos y de crucero, en uno de los ataques más intensos del conflicto. Los ataques dañaron edificios residenciales, una escuela, una clínica veterinaria y otras infraestructuras civiles, así como instalaciones energéticas y zonas portuarias en otras ciudades ucranianas. A pesar del peligro, trabajadores humanitarios de la ONU se unieron a las operaciones de rescate tras los ataques.
Según la Misión de Monitoreo de Derechos Humanos de la ONU en Ucrania, las bajas civiles durante los primeros cuatro meses de 2026 superaron las registradas en periodos comparables de los tres años anteriores. Una de las principales causas fue el mayor uso de armas de largo alcance, responsables del 43 % de las bajas civiles en abril. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, lamentó la reanudación de los ataques a gran escala y subrayó que el uso generalizado de este tipo de armas en zonas pobladas agrava el daño a la población civil. Hizo un llamamiento a la desescalada inmediata para proteger la vida de las personas en ambos lados del frente.