Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Un hombre con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que perdió la capacidad de hablar debido a una parálisis muscular logró comunicarse en su hogar mediante un sistema de interfaz cerebro-computadora. Este sistema ofrece una nueva herramienta para personas que no pueden hablar debido a problemas musculares o parálisis.

Desarrollado por un equipo de investigación financiado por los NIH en la Universidad de California, Davis, el dispositivo coloca electrodos en la corteza motora del cerebro, que controla el habla y el movimiento. Estos electrodos detectan las señales cerebrales que se producen cuando la persona intenta hablar, las cuales son decodificadas en palabras por programas informáticos.

Los participantes podían seleccionar palabras de un vocabulario de 125 000 opciones que se mostraban en una pantalla, y el sistema reproducía el habla en voz alta mediante una versión sintetizada de la voz original del usuario. El sistema también permitía a los usuarios valorar la precisión de las afirmaciones y realizar correcciones controlando un cursor con la actividad cerebral o los movimientos oculares, en lugar de con movimientos físicos de las manos.

Casey Harrell, el primer participante en usar el dispositivo fuera de un laboratorio, se comunicaba desde casa con la ayuda de su esposa e hija. Los investigadores lo visitaban varias veces por semana para instalar el sistema y brindarle capacitación. Los hallazgos, publicados en Nature Medicine, indican avances hacia herramientas de comunicación prácticas para personas con parálisis.