Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Según Matthew Napoli, administrador adjunto de la NNSA para la no proliferación nuclear en defensa, la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA) ha entregado una carga útil de detector global de ráfagas (GBD) de última generación, diseñada para detectar detonaciones nucleares en cualquier circunstancia. Napoli destacó que esta capacidad es fundamental para mantener una sólida disuasión nuclear y satisfacer las necesidades de vigilancia futuras. Una vez lanzada, la carga útil se unirá a los satélites existentes para ampliar las capacidades de detección en el futuro.

Los sensores GBD se desarrollan mediante una colaboración entre el Laboratorio Nacional de Los Alamos (LANL) y los Laboratorios Nacionales Sandia (SNL), con el respaldo del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore (LLNL) y The Aerospace Corporation, que garantizan el correcto funcionamiento de la misión. SNL diseña y fabrica los sensores ópticos y el subsistema de gestión de sensores, mientras que LANL proporciona sensores para la detección de pulsos electromagnéticos, rayos X y partículas cargadas. LLNL y The Aerospace Corporation verifican de forma independiente los modelos y las simulaciones para asegurar la precisión y el rendimiento del sistema.

La carga útil se somete a un proceso integral de ingeniería, desarrollo tecnológico, fabricación, revisión y pruebas para certificarla para vuelos espaciales. Una vez finalizado, se entrega al contratista de naves espaciales GPS de la Fuerza Espacial de EE. UU. para su integración y eventual lanzamiento.