Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Desde la temporada 1992/93, las finales de la Liga de Campeones de la UEFA han brindado algunos de los momentos más memorables del fútbol. La victoria del AC Milan sobre el Barcelona en 1994 se recuerda por su dominio absoluto, con un resultado de 4-0 a su favor. Fabio Capello la calificó de "perfecta", ya que el Milan superó con creces al favorito Barcelona, ​​anotando cuatro goles: dos antes del descanso y dos después.

Otra final memorable tuvo lugar en 1999, cuando el Manchester United marcó dos goles en el tiempo añadido para derrotar al Bayern de Múnich por 2-1. Sir Alex Ferguson expresó su asombro tras la remontada, destacando el impacto de los suplentes Teddy Sheringham y Ole Gunnar Solskjær, quienes anotaron los goles decisivos.

La final de 2005 entre el Liverpool y el AC Milan, conocida como el "Milagro de Estambul", fue testigo de una remontada espectacular: el Liverpool logró empatar un 3-0 en contra y finalmente ganó 3-2 en la tanda de penaltis. El centrocampista Dietmar Hamann recordó la incredulidad que se vivió tras el partido.

La final de 2008 entre el Manchester United y el Chelsea fue la primera final totalmente inglesa, y terminó 1-1 tras la prórroga. Cristiano Ronaldo marcó para el United, pero falló un penalti en la tanda, que el United ganó 6-5 en la muerte súbita después de que John Terry fallara el suyo.

La victoria del Barcelona por 2-0 sobre el Manchester United en la final de 2009 fue notable porque puso de manifiesto un cambio en el dominio del fútbol bajo la dirección de Pep Guardiola.