Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

La crisis de hambre en Somalia se ha agravado drásticamente, con más de 500.000 personas adicionales que enfrentan inseguridad alimentaria aguda en comparación con las proyecciones anteriores. Los principales factores incluyen la escasez de lluvias durante la temporada Gu, el aumento de los precios de los alimentos y el combustible vinculado al conflicto de Oriente Medio de 2026, la depreciación de la moneda, el desplazamiento forzado por el conflicto y el aumento del riesgo de inundaciones. El número de niños que se prevé que necesiten tratamiento por desnutrición aguda en Somalia en 2026 ha aumentado a casi 1,88 millones, y algunos distritos alcanzan niveles de desnutrición "extremadamente críticos" y un riesgo de hambruna en el peor de los casos. A pesar de las grandes necesidades, la asistencia actualmente solo llega al 12% de las personas que sufren hambre en niveles críticos o peores, lo que ha llevado a las agencias de la ONU y sus socios a pedir un aumento urgente de la ayuda para prevenir más pérdidas de vidas.

En la República Democrática del Congo (RDC), más de 26 millones de personas —casi una de cada cuatro— luchan por cubrir sus necesidades alimentarias básicas. La crisis se debe al conflicto en curso, al desplazamiento masivo de 7,8 millones de personas, al aumento vertiginoso de los precios de los alimentos y a brotes de enfermedades como el cólera, el sarampión y la miasis, especialmente en provincias orientales como Kivu del Norte, Kivu del Sur, Ituri y Tanganyika. Más de 3,6 millones de personas sufren hambre en niveles de emergencia. La crisis nutricional se está agravando: se prevé que más de 4,1 millones de niños menores de cinco años necesiten tratamiento por desnutrición aguda en 2026, incluyendo 1,3 millones con desnutrición aguda grave, una afección potencialmente mortal. Se estima que más de 1,5 millones de mujeres embarazadas y lactantes también padecerán desnutrición aguda, lo que aumenta los riesgos para la salud de madres e hijos. Las organizaciones humanitarias destacan que la ayuda sigue siendo insuficiente debido a la inseguridad y la falta de financiación, e instan a brindar apoyo inmediato para evitar que la situación empeore.