Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Investigadores financiados por los NIH analizaron datos de dos grandes estudios realizados en Estados Unidos y el Reino Unido, con casi 700 000 participantes, tanto sanos como con melanoma. Se centraron en ocho genes conocidos por aumentar el riesgo de melanoma y descubrieron que estas mutaciones eran poco frecuentes en personas sanas, pero más comunes en pacientes con melanoma. Los pacientes más jóvenes, menores de 40 años, con un solo melanoma y aquellos con múltiples melanomas, tenían mayor probabilidad de portar una de estas mutaciones genéticas.
El estudio también halló algunas mutaciones genéticas asociadas al melanoma vinculadas a un mayor riesgo de padecer otros tipos de cáncer, como el de próstata, el de mama y el mieloma. El Dr. Michael Sargen, de los NIH, quien dirigió el estudio, señaló que las personas con melanoma y estas mutaciones podrían tener un mayor riesgo de desarrollar otros tipos de cáncer en diferentes tejidos.
Los investigadores hicieron hincapié en la necesidad de realizar más estudios para confirmar estas asociaciones y sugirieron que las pruebas genéticas podrían ayudar a los pacientes y a sus familias a comprender mejor sus riesgos generales de padecer cáncer.
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