Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

La Asamblea General de las Naciones Unidas votó a favor de eliminar una norma de larga data que obligaba a la organización a reembolsar los fondos no utilizados a los Estados Miembros incluso cuando dichos fondos nunca se recibían, según un informe de la ONU. La decisión se basa en las recomendaciones de la Quinta Comisión de la Asamblea, responsable de asuntos administrativos y presupuestarios, e introduce un período de prueba de cuatro años durante el cual los reembolsos solo se realizarán cuando los fondos no utilizados estén respaldados por efectivo real.

El Secretario General de la ONU, António Guterres, celebró el cambio, indicando que las normas financieras anteriores ponían en riesgo la estabilidad de la organización. Afirmó que el nuevo enfoque permitirá una gestión más predecible y responsable de los recursos en los presupuestos ordinarios y de mantenimiento de la paz, y mejorará el cumplimiento de los mandatos de los Estados Miembros.

Guterres describió la reforma como fundamental para la continuidad operativa de la ONU, especialmente para las operaciones de mantenimiento de la paz, y una mejora importante para el próximo Secretario General. La norma anterior a menudo exigía la devolución de fondos que nunca se habían recibido.

La ONU informó de una cifra récord de atrasos por un total de 1.600 millones de dólares en cuotas impagadas correspondientes a 2025, con un total de atrasos que supera los 6.500 millones de dólares en su presupuesto ordinario, las operaciones de mantenimiento de la paz y dos tribunales internacionales. En respuesta, la ONU ha implementado estrictas medidas de conservación de efectivo para reducir los gastos. El Secretario General ha instado a los Estados Miembros a cumplir con sus obligaciones de pago o a considerar una revisión sustancial de las normas financieras de la organización para evitar un colapso.

Las normas financieras anteriores, establecidas hace 80 años, exigían el reembolso de los fondos no gastados como créditos para futuras evaluaciones, independientemente de si el gasto inferior al previsto se debía a retrasos en los pagos o a la falta de fondos. La presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock, destacó esta cuestión en un discurso ante el Parlamento Europeo, calificando los problemas de liquidez de "existenciales" y abogando por propuestas para reformar las políticas de reembolso.