Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Científicos de la NASA han desarrollado una herramienta de inteligencia artificial para mejorar la detección de floraciones de algas nocivas en aguas oceánicas. En un estudio publicado en AGU Earth and Space Science , la herramienta combinó datos de múltiples satélites para identificar floraciones en el oeste de Florida y el sur de California.

Estas floraciones extremas representan riesgos significativos para la salud y tienen un impacto económico considerable en las comunidades costeras de Estados Unidos. Localidades de Florida como la Bahía de Tampa y Sarasota han enfrentado problemas recurrentes durante décadas. Por ejemplo, la especie Karenia brevis, presente en las aguas del Golfo, produce floraciones nocivas que matan la fauna silvestre, contaminan las playas y provocan enfermedades en los bañistas. En la costa oeste, las floraciones de Pseudo-nitzschia han envenenado delfines, leones marinos y otros animales marinos. Las toxinas también pueden dispersarse en el aire, afectando la salud respiratoria humana.

Las agencias sanitarias realizan análisis de agua y emiten advertencias o cierres de playas, pero este proceso requiere muestreo manual y análisis de laboratorio, lo que puede retrasar la respuesta. Determinar dónde realizar las pruebas antes de que se propague una floración algal sigue siendo difícil. Los satélites de observación terrestre de la NASA proporcionan monitoreo de áreas extensas para ayudar a rastrear las floraciones, y la nueva herramienta de IA podría mejorar estos esfuerzos al guiar los análisis de agua hacia áreas específicas.

Según Michelle Gierach, científica del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA y coautora del estudio, la herramienta de IA podría indicar cuándo y dónde recoger muestras de agua a medida que aparecen las floraciones de algas, promover la colaboración entre expertos y apoyar la toma de decisiones.

Entre los satélites se incluyen el satélite PACE de la NASA, que utiliza un sensor hiperespectral para caracterizar las comunidades de algas, e instrumentos como TROPOMI, que detecta la tenue fluorescencia roja de especies como K. brevis durante la fotosíntesis. La investigación combinó observaciones de cinco misiones o instrumentos para desarrollar el método de detección mediante inteligencia artificial.