Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

El ejército estadounidense llevó a cabo ataques contra lanzacohetes ubicados en una isla del estrecho de Ormuz, con el objetivo de impedir que Irán colocara nuevas minas en esta ruta comercial crucial. Esta acción se produjo días después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara la remoción de todas las minas de la zona. Los ataques se produjeron tras la interceptación de misiles iraníes lanzados hacia Jordania, y Estados Unidos atacó objetivos vinculados al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Las autoridades iraníes informaron que un ataque estadounidense alcanzó una celebración nupcial en Kuhestak, causando al menos cuatro muertos y 68 heridos. El ejército estadounidense declaró que está investigando el incidente y sostiene que no ataca a civiles.

Esta escalada da continuidad a un conflicto que comenzó en febrero, cuando Estados Unidos e Israel iniciaron operaciones militares contra Irán. El Secretario General de la ONU, António Guterres, expresó su profunda preocupación por el aumento de la violencia y las bajas civiles, e hizo hincapié en la necesidad de que todas las partes cumplan con el derecho internacional humanitario, incluidos los principios de distinción, proporcionalidad y precauciones. Guterres instó tanto a Estados Unidos como a Irán a reanudar los esfuerzos diplomáticos para evitar mayores daños a la población civil de Oriente Medio.

Paralelamente, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU ha puesto en marcha un servicio de transporte de carga de emergencia en Myanmar para brindar asistencia vital a las zonas afectadas por las inundaciones. Este servicio logístico gratuito se centra en localidades como Lemyethna, Yegyi y Ngathaingchaung, gravemente afectadas por las inundaciones que han desplazado a miles de personas. Según Michael Dunford, director del PMA en Myanmar, la logística es fundamental cuando las inundaciones aíslan a las comunidades, y el PMA está facilitando una respuesta colectiva al abrir rutas de transporte a sus socios humanitarios.

Durante al menos dos semanas, el PMA transportará alimentos, asistencia nutricional, agua, suministros de saneamiento e higiene, medicamentos y materiales para refugios de emergencia a la población civil en zonas de difícil acceso. Esta iniciativa también incluye una respuesta alimentaria de emergencia en la región de Sagaing, en Myanmar.