Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Los Ministerios de Salud de la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda han reportado 575 casos sospechosos, 51 casos confirmados y 148 muertes sospechosas vinculadas al brote del virus del Ébola Bundibugyo. Esto incluye dos casos confirmados en Uganda, uno de los cuales resultó en muerte, correspondientes a viajeros procedentes de la RDC. El brote está presente en 11 zonas sanitarias de las provincias de Ituri y Kivu del Norte de la RDC. La mayoría de los casos afectan a personas del noreste de la RDC, incluyendo trabajadores de la salud que sufrieron una enfermedad grave. Los síntomas coinciden con los de la enfermedad clásica del Ébola, como fiebre, dolor de cabeza, vómitos, debilidad severa, dolor abdominal, hemorragias nasales y vómito con sangre. No existe una vacuna disponible para el virus Bundibugyo, y el tratamiento consiste únicamente en cuidados paliativos.

No se han confirmado casos de ébola relacionados con este brote en Estados Unidos. El riesgo para la población estadounidense y los viajeros se considera bajo. El 17 de mayo, un trabajador sanitario estadounidense expuesto en la República Democrática del Congo dio positivo por el virus del Ébola Bundibugyo y fue trasladado a Alemania para recibir tratamiento debido a la proximidad y la experiencia local en el tratamiento del ébola. Los contactos de alto riesgo asociados con este caso también han sido reubicados en Alemania y la República Checa como medida de precaución. Las agencias estadounidenses, incluidos los CDC y el Departamento de Seguridad Nacional, han tomado medidas proactivas para evitar que el virus entre en Estados Unidos.