Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

El brote de ébola en la provincia de Ituri, en la República Democrática del Congo, se detectó por primera vez a principios de mayo con casos sospechosos de fiebre hemorrágica viral. Las pruebas iniciales con la tecnología GeneXpert dieron resultados negativos, ya que esta prueba no detecta la especie menos común del virus del ébola Bundibugyo. El Ministerio de Salud realizó pruebas adicionales y envió muestras a la capital para su posterior análisis. Las condiciones de transporte, la distancia y los problemas de seguridad regional pudieron haber contribuido a la degradación de las muestras, retrasando las pruebas. Una vez que fue posible realizar las pruebas en los laboratorios de Kinshasa, apoyados por los CDC, se confirmó un resultado positivo para el virus Bundibugyo en 24 horas, y la secuenciación genómica fue completada en otras 24 horas por colegas del ministerio.

Antes de recibir los resultados finales de la secuenciación, los CDC ya habían colaborado con ministerios y socios interinstitucionales para poner en marcha actividades de respuesta, las cuales continúan ampliándose a medida que se dispone de nueva información. Recientemente, los CDC han publicado directrices actualizadas para los departamentos de salud, los profesionales médicos y los viajeros, con recomendaciones sobre el seguimiento posterior a la llegada y las medidas de salud pública para las personas que llegan de países afectados.

La agencia continúa colaborando estrechamente con las oficinas nacionales en la República Democrática del Congo y Uganda, así como con los ministerios de salud locales, centrándose en ampliar los esfuerzos de prevención y control de infecciones en la región.