Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Soldados senegaleses de la misión de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en la República Centroafricana (MINUSCA) desempeñaron un papel crucial en la defensa de la ciudad de Zémio contra los ataques rebeldes. El teniente coronel Gérald Aranda Assine, comandante del contingente senegalés, relató que los combates duraron varias horas en condiciones extremadamente difíciles, poniendo a prueba a los soldados psicológica, física, mental y moralmente. La Fuerza de Reacción Rápida, de la que forman parte, apoyó a las Fuerzas Armadas Centroafricanas (FACA) en el repelimiento de los rebeldes, impidiendo la toma de Zémio y permitiendo la celebración de las elecciones. Los cascos azules también protegieron las zonas donde se habían congregado refugiados durante los enfrentamientos.

Más allá del combate, las fuerzas de paz de la MINUSCA brindan asistencia médica gratuita, realizan patrullajes y dialogan con líderes comunitarios. En Occidente, han contribuido a reconstruir las relaciones entre personas separadas por años de conflicto. Por ejemplo, después de que el grupo armado 3R acordara desarmarse en 2025, excombatientes y civiles comenzaron a participar en eventos comunitarios, como partidos de fútbol, ​​lo que marcó un avance en la reconciliación.

Reconociendo las intensas exigencias a las que se enfrentan los cascos azules, se apoya su salud mental mediante actividades deportivas y culturales regulares, y se mantiene el contacto con las familias a pesar de los destinos remotos. El teniente coronel Assine enfatizó que los lazos familiares son vitales para mantener la moral.

Las interacciones locales ponen de manifiesto el impacto de la misión en la seguridad. Un ex niño soldado que escapó del control de un grupo armado expresó su confianza en su seguridad gracias a la Fuerza de Reacción Rápida. La mejora de la seguridad ha permitido la reapertura de las escuelas en Zémio y la reanudación de las campañas médicas, lo que ha fomentado el regreso de los residentes desplazados y ha permitido que los niños continúen su educación con el apoyo de la MINUSCA.