Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
Los ataques con misiles y drones rusos durante la noche tuvieron como objetivo varias ciudades de Ucrania, causando al menos una docena de muertos y más de 100 heridos, según agencias de las Naciones Unidas y fuentes locales. Los ataques provocaron daños extensos a viviendas e infraestructura civil, lo que dio lugar a urgentes operaciones de búsqueda y rescate. Testigos presenciales afirmaron que los ataques se estaban intensificando y que los civiles buscaban refugio en las estaciones de metro.
Entre las víctimas había niños. UNICEF informó de al menos tres niños muertos en Radushne y Kryvyi Rih, y al menos siete más heridos en las regiones de Lviv, Kherson y Kyiv. La violencia en curso sigue poniendo en peligro y desplazando a familias, incluidas las de Dnipro, Lviv y Kyiv.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) expresó su preocupación por el aumento de la actividad militar cerca de la central nuclear de Zaporizhzhia, lo que complica los esfuerzos de seguridad nuclear en el lugar.
Funcionarios de la ONU condenaron los ataques, subrayando que las agresiones contra civiles e infraestructura civil violan el derecho internacional humanitario y deben cesar de inmediato. El Secretario General de la ONU, António Guterres, pidió una desescalada y un alto el fuego para prevenir más daños a la población civil.
Se están llevando a cabo labores de respuesta de emergencia. ACNUR y sus socios están proporcionando ayuda, incluyendo 240 lámparas solares y folletos informativos en las aldeas de primera línea de la región de Dnipropetrovsk. UNICEF ofrece primeros auxilios psicológicos, gestión de casos y registro de asistencia en efectivo para los niños y familias afectados.