Note: Single-source report; awaiting corroboration.
Los norovirus son altamente contagiosos y pueden encontrarse en el vómito y las heces de una persona infectada, incluso antes de que muestre síntomas. La transmisión puede continuar hasta dos semanas después de la recuperación.
Para prevenir la propagación, es fundamental no preparar ni manipular alimentos ni cuidar a otras personas durante al menos 48 horas después de que desaparezcan los síntomas. Esta recomendación aplica especialmente a quienes trabajan en restaurantes, escuelas, guarderías o centros de atención médica a largo plazo.
Lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos es la medida más efectiva para reducir el contagio, especialmente después de ir al baño, cambiar pañales o antes de manipular alimentos. El desinfectante de manos no sustituye al lavado, pero puede usarse como complemento.
Para manipular alimentos de manera segura, cocine bien los mariscos, como ostras, asegurando una temperatura interna mínima de 70 °C. Evite la cocción rápida al vapor, ya que puede no eliminar el virus. Lave bien frutas y verduras, evite el contacto cruzado de mariscos crudos con alimentos listos para consumir y deseche alimentos potencialmente contaminados.
Después de cualquier episodio de diarrea o vómito, limpie y desinfecte cuidadosamente todas las áreas afectadas usando guantes y materiales desechables para evitar la transmisión del virus.