Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
El proyecto de Computación de Alto Rendimiento para Vuelos Espaciales de la NASA está desarrollando un procesador multinúcleo resistente a la radiación para mejorar significativamente las capacidades computacionales de las naves espaciales. El procesador está diseñado para soportar el exigente entorno del espacio, a la vez que admite requisitos de misión avanzados, como operaciones autónomas y un análisis de datos científicos más rápido.
Los procesadores espaciales actuales son fiables y capaces de soportar condiciones extremas, pero carecen de la potencia de cálculo necesaria. Se espera que el nuevo procesador, fabricado por Microchip, ofrezca hasta 100 veces la capacidad de los chips espaciales existentes, además de ser tolerante a fallos y flexible, según Eugene Schwanbeck, director del programa en el Centro de Investigación Langley de la NASA.
Las pruebas realizadas en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA exponen el procesador a radiación electromagnética, temperaturas extremas y golpes para simular las condiciones de un vuelo espacial. Estas pruebas incluyen escenarios de aterrizaje de alta fidelidad de misiones anteriores para evaluar la capacidad de procesar grandes volúmenes de datos de sensores de aterrizaje.
Jim Butler, director de proyecto del JPL, afirmó que los resultados de las pruebas iniciales son prometedores: el procesador funciona según lo previsto y ofrece un rendimiento hasta 500 veces superior al de los chips actuales resistentes a la radiación. La campaña de pruebas comenzó en febrero y continúa para confirmar la capacidad del procesador de soportar las condiciones del espacio manteniendo un alto rendimiento.
Este avance forma parte de los esfuerzos continuos de la NASA para impulsar las tecnologías informáticas que permitan misiones más complejas y brinden apoyo a los astronautas en futuras expediciones a la Luna y Marte.