Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Investigadores de la NASA en el Centro de Investigación Glenn se preparan para probar un sistema de pila de combustible regenerativa que podría transformar el almacenamiento de energía para futuras misiones lunares Artemis. El sistema, del tamaño aproximado de un sedán y tan alto como una persona, utiliza hidrógeno y oxígeno para generar electricidad y calor al recombinarlos en agua. Posteriormente, se recarga separando el agua en hidrógeno y oxígeno en la superficie lunar, funcionando como una batería recargable.

La ingeniera principal, la Dra. Kerrigan Cain, afirmó que esta tecnología podría ser ideal para la construcción de hábitats y la exploración con vehículos exploradores, satisfaciendo las necesidades de energía y almacenamiento necesarias para una presencia humana sostenible en la Luna. Tiene el potencial de ser más ligera, almacenando la misma cantidad de energía que sistemas de baterías similares, y puede funcionar durante las noches lunares de casi dos semanas de duración, cuando no hay luz solar. Su diseño recargable permitiría a los astronautas optimizar los recursos y reducir la dependencia de la Tierra para el suministro de provisiones.

La actual fase de pruebas se produce tras más de cinco años de desarrollo, y se prevé que las evaluaciones iniciales comiencen en 2025. La siguiente fase se centra en el funcionamiento del sistema completo, incluyendo, por primera vez, el almacenamiento de los gases de hidrógeno y oxígeno producidos durante la recarga. Las pruebas se realizan de forma remota en un entorno de laboratorio controlado, generando datos clave para abordar los desafíos y avanzar en el desarrollo de la tecnología para su despliegue lunar.