Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

La Real Federación Neerlandesa de Fútbol (KNVB) está ampliando un programa desarrollado inicialmente por el club amateur Zeeburgia, que ofrece a los refugiados la oportunidad de formarse como árbitros. Esta iniciativa utiliza el fútbol para promover la inclusión social y fortalecer los lazos en las comunidades locales, especialmente tras la apertura de un centro de refugiados cerca del club, con sede en Ámsterdam. Los participantes refuerzan sus vínculos sociales, mejoran sus habilidades lingüísticas y amplían sus redes de contactos a través del arbitraje.

Zeeburgia recibió el premio MVP de la KNVB por las contribuciones de este proyecto a la diversidad, la inclusión y la accesibilidad en el fútbol. Varios árbitros refugiados del programa ahora arbitran en niveles superiores en los Países Bajos, con el apoyo de mentores como Abbas Faron, quien destaca el lenguaje universal del fútbol y el impacto del programa en la integración, independientemente del dominio del neerlandés.

Dado que los centros de acogida de refugiados y sus residentes pueden trasladarse, los árbitros pueden transferir sus habilidades a clubes de toda Holanda. Uno de los participantes, Mido Hibatullah, exjugador profesional en Siria, afirmó que el arbitraje le ayudó a adaptarse a la cultura holandesa y a ampliar su red social, pasando del nivel amateur al profesional, con el apoyo constante de sus instructores.

La UEFA Unity EURO Cup también pone de manifiesto el poder unificador del fútbol, ​​con equipos formados por hombres y mujeres refugiados y jugadores aficionados de diversos países europeos.

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