Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

Shota Kamishima, Oficial Superior de Coordinación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), señala que la energía nuclear se relaciona con la demanda energética, la innovación tecnológica y la seguridad, ofreciendo importantes oportunidades. Un desarrollo adecuado de la energía nuclear puede apoyar el desarrollo sostenible, mejorar la resiliencia energética y fomentar la cooperación regional. Esta perspectiva coincide con el reconocimiento realizado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2023, donde la energía nuclear se identificó como una tecnología de bajas emisiones que requiere aceleración. A nivel mundial, 416 reactores en 31 países generan casi el 10 % de la electricidad, con 63 en construcción y alrededor de 60 países planificando nuevos proyectos nucleares, incluidos pequeños reactores modulares. La central nuclear de Barakah, en los Emiratos Árabes Unidos, proporciona alrededor del 25 % de las necesidades energéticas nacionales.

Egipto está impulsando la energía nuclear como parte de una estrategia energética más amplia que incluye proyectos de energías renovables como el Parque Solar de Benban y el Parque Eólico del Golfo de Suez. Se espera que la central nuclear de El Dabaa, próxima a su finalización, tenga una capacidad total de 4.800 megavatios. Las autoridades egipcias prevén que la energía nuclear contribuirá a establecer un sistema eléctrico estable y eficiente, además de facilitar las exportaciones.

La demanda de energía en Oriente Medio y el Norte de África se ha triplicado desde el año 2000, impulsada en parte por los avances en inteligencia artificial y la transformación económica. Almuntaser Albalawi, investigador del Instituto de las Naciones Unidas para la Investigación del Desarme (UNIDIR), señala que la necesidad regional de fuentes de energía estables se ve incrementada por las necesidades de desalinización y refrigeración.

A pesar de estas oportunidades, las preocupaciones sobre el entorno geopolítico complican el desarrollo y la operación de la energía nuclear en Oriente Medio. El profesor Zia Mian, de la Universidad de Princeton, subraya la importancia de considerar todo el ciclo de vida de las instalaciones nucleares —aproximadamente 75 años desde su construcción hasta su desmantelamiento— y sus implicaciones para la seguridad regional.