Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

La enfermedad de Parkinson afecta el control motor debido a la pérdida de células cerebrales productoras de dopamina. El tratamiento estándar, la levodopa, aumenta la dopamina, pero a menudo provoca discinesia (movimientos rápidos e involuntarios) y pierde eficacia con el tiempo.

Un equipo financiado por los NIH y dirigido por el Dr. Aarash Bordbar en Sinopia Biosciences estudió cómo la levodopa influye en la actividad genética de las células cerebrales sensibles a la dopamina. Su objetivo era encontrar un fármaco candidato que potenciara los beneficios de la levodopa y redujera sus efectos secundarios mediante la modulación selectiva de la actividad genética.

Mediante una búsqueda en bases de datos, los investigadores identificaron un compuesto llamado SB-0107. En modelos de roedores con Parkinson, la combinación de SB-0107 con levodopa mejoró el movimiento y revirtió los cambios genéticos relacionados con la discinesia, sin causar ni empeorar ese efecto secundario.

Las pruebas realizadas en modelos de primates no humanos mostraron resultados similares: el SB-0107 potenció los beneficios de la levodopa y disminuyó la discinesia. Además, se modificó el compuesto para que permaneciera más tiempo en el organismo, lo que respalda su potencial como tratamiento complementario.

Los resultados del estudio, publicados en Science Translational Medicine, destacan una posible vía para mejorar las terapias contra la enfermedad de Parkinson si el SB-0107 demuestra ser seguro y eficaz en humanos.