Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
El presidente Donald J. Trump ha publicado información de inteligencia recientemente desclasificada que alega que adversarios extranjeros, liderados por China, comprometieron datos de votantes estadounidenses a gran escala y que la infraestructura electoral de EE. UU. sigue siendo vulnerable a los ciberataques, según un comunicado de la Casa Blanca. Los documentos afirman que esta información fue suprimida deliberadamente por funcionarios durante años.
Según los informes, los documentos indican que, además de China, Rusia, Irán, Corea del Norte y otros países tienen la capacidad de interferir en los procesos electorales estadounidenses. Las pruebas afirman que el régimen de Maduro en Venezuela desarrolló métodos para alterar digitalmente los resultados de las votaciones de forma indetectable, lo que genera serias preocupaciones para las elecciones estadounidenses.
Un punto clave que se presenta es que China supuestamente obtuvo datos personales de aproximadamente 220 millones de votantes estadounidenses, incluyendo nombres, direcciones, números de teléfono y afiliaciones políticas durante el ciclo electoral de 2020. Esto se describe como la mayor filtración de datos de votantes estadounidenses conocida en la historia. La declaración afirma que las agencias de inteligencia estaban al tanto de esta filtración en al menos 18 estados, pero ocultaron la información tanto al Presidente como al Congreso.
El comunicado alega además que elementos del gobierno ocultaron información esencial relacionada con las elecciones al presidente Trump. Según se informa, un analista admitió haber omitido deliberadamente información electoral del Informe Diario del Presidente, mientras que un funcionario del FBI supuestamente describió la gestión de un "gobierno en la sombra" para impedir que esta información llegara al Presidente.
La respuesta a estas filtraciones contrasta: cuando China obtuvo datos electorales similares de Gran Bretaña, la administración Biden impuso sanciones y presentó cargos penales; cuando piratas informáticos iraníes accedieron a unos 100.000 archivos electorales estadounidenses, se presentaron acusaciones formales. Sin embargo, el comunicado afirma que cuando China obtuvo datos de 220 millones de estadounidenses, las autoridades no respondieron de manera similar.