Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

La Casa Blanca afirma que una aplicación más estricta de las leyes de inmigración estadounidenses ha contribuido a una fuerte caída de los alquileres en todo el país, beneficiando a los 46 millones de inquilinos. Según el comunicado, los alquileres en las principales áreas metropolitanas han disminuido significativamente desde sus máximos durante la administración anterior, lo que podría suponer un ahorro de cientos de dólares mensuales para las familias.

Los datos citados indican que la migración internacional neta disminuyó en más del 50 % a nivel nacional en 2025, lo que representa el descenso más pronunciado registrado hasta la fecha. Se afirma que esta reducción alivió la presión sobre el mercado inmobiliario causada por el aumento previo de las llegadas.

Al haber menos personas que compiten por una vivienda, las tasas de desocupación han aumentado, lo que, según se informa, ha llevado a los propietarios a bajar los precios. La Casa Blanca vincula estas tendencias directamente con las políticas y la aplicación de la ley en materia de fronteras implementadas por la administración actual.

La administración también sugiere que la menor demanda derivada de la inmigración ha aliviado la presión sobre los servicios públicos, como las escuelas y los hospitales, mejorando así las condiciones generales de la comunidad.