Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.
La Cumbre de Jefes de Policía de la ONU, celebrada durante dos días, reunió a ministros, jefes de policía y altos funcionarios para debatir cómo la policía de las Naciones Unidas y las fuerzas policiales nacionales pueden colaborar mejor para afrontar los desafíos de la seguridad mundial. Según Jean-Pierre Lacroix, jefe de Operaciones de Paz de la ONU, la cumbre tiene como objetivo apoyar a los cerca de 4500 efectivos de la Policía de la ONU desplegados en unos 80 países, al tiempo que contribuye a definir el futuro de la labor policial de la ONU en un entorno de seguridad complejo.
La Policía de las Naciones Unidas (UNPOL) aporta 4626 agentes a siete misiones de la ONU, de los cuales el 21,7 % son mujeres. La UNPOL también presta asistencia técnica a través de su Capacidad Policial Permanente en Italia y colabora con socios como la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y la Oficina de las Naciones Unidas contra el Terrorismo.
Los recientes recortes presupuestarios, debido a que algunos Estados Miembros no han pagado íntegramente sus contribuciones obligatorias, han supuesto una reducción de aproximadamente el 25 % en el gasto. Esto afecta a casi todos los aspectos de la labor policial de la ONU, incluyendo la disminución de patrullas en zonas de alto riesgo, la demora en la respuesta a crisis emergentes y la reducción de la capacitación de la policía local.
A pesar de estas limitaciones financieras, el asesor policial de la ONU, Faisal Shahkar, recalcó que la labor policial sigue siendo esencial para una paz sostenible. A diferencia de las fuerzas de paz militares, la policía de la ONU interactúa directamente con las comunidades para fortalecer los servicios policiales nacionales, reconstruir la confianza pública y reforzar las instituciones de justicia penal tras un conflicto. Entre sus responsabilidades se incluyen la lucha contra el crimen organizado, los delitos cibernéticos y la violencia sexual y de género.
El impacto de los esfuerzos policiales de la ONU se observa en misiones como la de la República Democrática del Congo, donde apoyan la protección de la población civil mediante patrullas integradas y asisten a la policía nacional en la respuesta a crisis.