Nota: Informe de una sola fuente; pendiente de corroboración.

La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL) ha informado de un aumento de la actividad militar en su área de operaciones en el sur del Líbano, incluyendo movimientos logísticos, demoliciones y lanzamientos de proyectiles, a pesar de una disminución general de la violencia en comparación con los meses anteriores. Este repunte se produce tras los informes de ataques con drones de Hezbolá y ataques israelíes de represalia cerca de la Línea Azul, que separa el Líbano de Israel. La UNIFIL insta a la moderación y a un diálogo político renovado para evitar una mayor escalada, haciendo hincapié en que una solución militar no beneficia a nadie y pidiendo el cumplimiento de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, cuyo objetivo es el cese de las hostilidades entre Israel y Hezbolá.

La UNIFIL ha expresado su preocupación por la destrucción en algunas zonas del sur del Líbano, que ha dañado gravemente viviendas, carreteras e infraestructura civil en numerosos pueblos y barrios. Estos daños han restringido la circulación de los residentes y dificultado el acceso a servicios esenciales. Las organizaciones humanitarias y las fuerzas de paz también se han enfrentado a dificultades logísticas en estas circunstancias.

Para mitigar los riesgos, la UNIFIL continúa coordinándose con las Fuerzas Armadas Libanesas y las Fuerzas de Defensa de Israel, facilitando el movimiento y previniendo incidentes mediante mecanismos de desescalada. El personal de mantenimiento de la paz acompaña regularmente ciertos viajes para garantizar la seguridad y apoyar el acceso humanitario cuando sea posible. Sin embargo, se han producido retrasos ocasionales en los puestos de control militares israelíes a lo largo de la carretera costera que conecta el cuartel general de la UNIFIL en Naqoura con Beirut. La misión subraya que el personal de mantenimiento de la paz debe tener libertad de movimiento, y cualquier interrupción es motivo de preocupación.

Dado que el mandato de la UNIFIL expira a finales de año, la ONU está preocupada por la posibilidad de un vacío de seguridad. El Secretario General, António Guterres, ha esbozado opciones para mantener la aplicación de la resolución 1701 en su carta de junio, subrayando la importancia de continuar los esfuerzos políticos y diplomáticos en la región.